Bienvenidos / Quiénes Somos
Somos una iglesia arraigada en la comunidad y la familia, centrada en Jesucristo, llamada por Dios a caminar junto a nuestros vecinos para discernir dónde el Espíritu Santo ya está obrando en nuestras vidas y en nuestro entorno. Juntos descubrimos cómo Jesucristo, el amor encarnado de Dios, trae gracia, esperanza, sanación, compasión y restauración a las personas y a los vecindarios de nuestra ciudad y más allá.
Creemos que la iglesia es un don de Dios y un espacio de gracia, donde todas las personas son recibidas tal como son. Como comunidad centrada en Jesús, buscamos ser una iglesia segura, acogedora e inclusiva, donde cada persona puede reunirse siendo auténtica, trayendo consigo sus historias, culturas, idiomas, alegrías y luchas.
Como iglesia luterana (ELCA), afirmamos que somos un pueblo en camino, aprendiendo y creciendo juntos en la fe. Damos testimonio de cómo, por medio de Jesucristo y su amor incondicional, Dios continúa obrando restauración en nuestras vidas y en el mundo. Este es un lugar donde puedes hacer preguntas, explorar tu fe, crecer a tu propio ritmo y caminar acompañado, confiando en la gracia de Dios revelada en Jesús, y no en la perfección.
No importa quién seas, de dónde vengas o cuál sea tu historia, aquí perteneces.
Eres bienvenido.
Esta es tu casa.

CONVIVENCIA / CELEBRACIONES CULTURALES
Cada domingo, después de nuestra reunión de adoración, nos sentamos a la mesa para compartir historias, risas y buena comida. Celebramos la vida juntos a través de la hospitalidad, la mesa compartida y nuestras celebraciones culturales, reconociendo que nuestras tradiciones, idiomas y expresiones culturales son dones de Dios que nos unen como comunidad.
Creemos que Dios se hace presente en la mesa, en la conversación y en cada celebración que nos recuerda quiénes somos y de dónde venimos.
Acompáñanos.
Hay un lugar para ti en la mesa.
Necesitas que oremos por ti?
Muro de oración
Cuidado Pastoral
Creemos que seguir a Jesucristo también significa acompañarnos unos a otros en los momentos de alegría y en los tiempos de dificultad. Como comunidad de fe, ofrecemos cuidado pastoral a través de la oración, la escucha y la presencia, confiando en que Dios actúa con amor y misericordia en cada situación.
Oramos juntos y unos por otros, y acompañamos con visitas pastorales a personas enfermas, hospitalizadas o que atraviesan momentos de fragilidad. En estos encuentros buscamos ser signo de la gracia, la compasión y la esperanza de Dios, recordando que nadie camina solo.
Si tú o alguien de tu familia necesita oración o una visita pastoral, estamos aquí para caminar contigo.